¿Pueden las Redes Sociales ser útiles para el pequeño comercio? Sin duda alguna la respuesta es ¡SI!
Hoy en día, si no tienes presencia en Internet parece que no eres nadie, que no existes. Y esto se aplica también al pequeño comercio. Sin embargo, muchos de éstos no sólo todavía no tienen página web, twitter o un perfil en Facebook, sino que ¡tampoco saben manejar el correo electrónico! Bien es verdad que estos comercios sobreviven vendiendo sin ningún problema e, incluso, crecen económicamente. Por tanto, ¿no aceptar el reto de la Era 2.0 puede presuponer la muerte del pequeño comercio? No, por lo menos no de inmediato, pero por qué renunciar a un sector y perder muchas posibilidades de compra.
Nuestro potencial cliente, la mayoría de las veces, antes de comprar hace lo siguiente:
Buscar: su experiencia de compra empieza en Internet donde, utilizando determinadas palabras clave o frases clave, por ejemplo “acondicionadores para el cabello”, hará una búsqueda sobre el producto que le interesa identificando las principales marcas en el mercado.
Comparar: en la siguiente fase comparará la relación calidad/precio de las diferentes marcas de acondicionadores y se informará sobre la ubicación del punto de venta más cercano a su casa.
Consultar: utilizando foros, redes sociales, blogs y páginas web, el usuario solventará sus dudas acerca de determinadas características del producto (para el cabello ¿mejor el acondicionador de miel o el de aceite de oliva?). En función a las informaciones obtenidas el usuario pasará a la siguiente fase (Comprar) o volverá a las fases precedentes, buscando otro producto más acorde a sus necesidades.
Comprar: la última fase del proceso de compra. El cliente pasa por caja. En esta fase es posible que, además, compre otro producto, como por ejemplo una mascarilla de arroz y trigo (venta adicional) o, a lo mejor, lo haga en un segundo momento buscando esta vez la palabra clave “mascarilla de arroz y trigo“.
Si queremos potenciar nuestro negocio tenemos que saber muy bien cómo funciona este proceso de compra y adaptarnos para que podamos participar en el proceso de decisión de compra del potencial cliente.
Buscar: tenemos que saber cuáles son las palabras clave o frases clave que los usuarios utilizan cuando buscan nuestros productos/servicios. De esta manera podremos editar de la mejor manera posible el texto de nuestra página web o el contenido de nuestro blog (esto se llama SEO). Un texto optimizado para los motores de búsqueda nuestro blog/página web tendrá mayores posibilidades de aparecer en la primera página de los resultados de búsquedas de motores como Google o Yahoo. Además, tenemos que saber cómo los clientes se mueven en nuestra página web para descubrir si encuentran en ella lo que buscan y si le gusta nuestro contenido (esto se llama Analítica Web).
Comparar: es necesario hacer un estudio de la competencia para saber si estamos en el mercado y si somos competitivos (esta fase se llama análisis de mercado).
Consultar: en esta fase tenemos que saber muy bien por dónde se mueven nuestros potenciales clientes cuando buscan informaciones sobre nuestros productos. Será fundamental descubrir lo que se dice sobre nuestra marca en las redes y medios sociales y participar en la conversación (esto se llama estrategia Social Media y monitorización de Reputación Online ).
Comprar: si tenemos una tienda online será fundamental crear una pasarela de pago sencilla con pocos y fáciles pasos, donde el cliente, con tres o cuatro clicks, podrá realizar su compra. Además, todo el proceso de compra online tendrá una explicación clara y exhaustiva para que el usuario, antes de empezar el túnel de conversión, sea sabedor de todas sus fases. El cliente tendrá la posibilidad de:
- elegir las opciones de pago.
- elegir la cantidad y el tipo de producto.
- conocer las disponibilidad del producto y la fecha de entrega.
- volver atrás.
Por supuesto el proceso de pago tendrá que ser seguro en todas sus fases (esto se llama e-commerce). Y si nuestra tienda online es bonita también… ¡pues esto sería un plus muy importante!
En conclusión: si queremos que nuestro barco supere las aguas difíciles, tenemos que saber por dónde sopla el viento y desplegar las velas más adecuadas. De esta manera tendremos el impulso necesario para seguir navegando y llegar a nuestro objetivo.
Fuente: Dissenart
Etiquetas: consejos, internet, ventas


