Posteado October 25, 2008 a 7:25 am por Víctor Esparza
Feed Articulos
Según reciente información proporcionada por Dimension Data (proveedor de servicios y soluciones de TI) un usuario promedio de Tecnologías de la Información estaría desperdiciando hasta 2 horas al mes debido a los retrasos causados por la redes, para un total de 3 días al año. Que puede parecer poco pero para una empresa con 1,000 empleados significaría 3,000 días de sueldos gratis.
El estudio, titulado Network Performance Frustration es concluyente: 30% de los usuarios informan sobre frecuentes caídas de sus sistemas y lentitud en la ejecución del software. Desmenuzando más la estadística, se estima que Los usuarios de TI están perdiendo aproximadamente 35 minutos al mes en retrasos al entrar a la red, 25 minutos al mes en correos electrónicos, y 23 minutos al mes en transferencias de archivos. Al respecto, señala Gary Middleton, directivo de DD: “Si un empleado no es capaz de utilizar cierta aplicación o tecnología, se podría evitar utilizarla por completo. Significa que no sólo se anula la inversión original, sino que además el usuario es incapaz de obtener cualquier beneficio en su productividad gracias a la tecnología”.
Lo anterior nos deja sobre la mesa la invitación a revisar que tan eficientes, actualizadas y “veloces” resultan las aplicaciones que en nuestra empresa y/o proyecto se están utilizando, así como su correcto uso. Lo primero que se me viene a la cabeza es que podemos suponer que todas las personas a nuestro cargo saben utilizar el Power Point, pero si a una de ellas le toma 3 horas armar una presentación que a cualquier otro le llevaría 50 minutos, vaya que hay una merma de tiempo. Y lo mismo se diga para descargar archivos o contestar un correo. Eso de parte del personal; ya de parte nuestra corre dotarlos de las herramientas funcionales para su ejercicio laboral. Escatimar en ello puede resultar terriblemente contraproducente.
Publicado en: Productividad, Software
Posteado March 13, 2008 a 9:17 pm por Jordi Perez
Por muy cuidadosos que seamos con nuestro buzón de entrada, por muy buen uso que hagamos del correo electrónico, todos somos víctimas del Spam. Ya comentamos en Pymecrunch algunas prácticas recomendables para no ser víctimas de él, pero, pese a lo cuidadosos que seamos, todos somos víctimas potenciales. Las cifras de aumento de Spam a nivel mundial así lo verifican: el 95% de los mensajes que viajan por la red son Spam.
El Spam es un auténtico ladrón de tiempo, y su gestión puede llegar a ser molesta. Para ello, os mencionamos aquí 3 sistemas anti-spam:
1- Usar clientes de correo que incorporen de por sí filtros de seguridad:
Por ejemplo, Thunderbird incorpora un filtro antispam. Es decir, que el propio programa analiza cada e-mail que entra y lo filtra automáticamente. Si, pese a ello, aparece un mensaje spam en tu buzón, puedes marcarlo como correo basura, en cuyo caso pasa al buzón pertinente, y el sistema aprende que ese mail es no deseado, por lo que no lo volverá a dejar pasar.
Thunderbird se va actualizando periódicamente, descargando paquetes de actualizaciones livianas, y que mantienen al día la seguridad.
A parte del Spam, Thunderbird detecta posibles mensajes fraudulentos (Phishing), y llega a comparar el remitente del correo electrónico con los enlaces del propio e-mail, para avisar al usuario de que es un e-mail potencialmente peligroso.

2- Encargar la revisión del Spam a un software especializado
Existen infinidad de software antispam. Es inviable repasar todos aquí, por lo que nos hemos centrado en 2 de ellos:
Bullguard es un programa Antispam totalmente gratuito, que se integra en Outlook, Outlook Express y Thunderbird, permitiendo bloquear directamente mensajes, o confeccionar tu lista de remitentes admitidos (lista blanca) y la de no admitidos (lista negra). También se retroalimenta (aprende a distinguir spams con su uso) e incluye soporte técnico 24 horas, los 7 días de la semana.
SPAMINA (Aegis Security) dispone de aplicaciones con licencia para luchas contra el Spam, virus y correo fraudulento o malicioso. La versión de Spamina Pyme actúa como pasarela de correo. Como bien nos cuentan en su web, “el correo considerado válido se envía al servidor de correo protegido, y el correo considerado como no deseado, queda retenido en los servidores de SPAMINA, estando a disposición del usuario on line, donde fácilmente puede recuperar el correo bloqueado si lo desea”. Es decir, que el filtrado no se realiza en el propio PC ó dispositivo móvil sino que se efectúa en los servidores de SPAMINA. Dispone de versiones de evaluación de 30 días para que todo usuario pueda comprobar su funcionamiento.

Os brindamos una lista de Softonic donde podréis elegir entre 154 opciones distintas de programas Anti-Spam.
3- Confiar en la seguridad de los filtros AntiSpam de los correo Online

Los “clientes” online de correo, como Gmail o Yahoo, incorporan sistemas anti-spam (el de yahoo se denimona SpamGuard). He podido comprovar que el de Gmail es tremendamente efectivo, incluso avisa de posibles fraudes phishing.
Este un filtro inherente a disponer de tu servicio de correo con estas plataformas, y realmente pasan muy pocos Spams a la bandeja de entrada. Como Thunderbird, la ventaja de este sistema es que va “aprendiendo” a medida que los usuarios van marcando como Spam mails que se cuelan, con lo que el sistema se retroalimenta.
En cualquier caso, disponer de un sistema anti-spam nos ofrece un plus de seguridad. Las funcionalidades de los programas específicos para ello, como por ejemplo las listas blancas y negras por destinatario, son un método muy válido para gestionar el tiempo de revisión del correo electrónico.
No hace falta que sea un e-mail sea malicioso para ser Spam. Todos tenemos un familiar/amigo/contacto que nos envía tantos e-mails que desearíamos que nos dejara en paz. ¿Y si lo ponemos en la lista negra?
Publicado en: Software