Posteado June 10, 2008 a 7:47 am por ansueta
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Cuando alguien está planeando seriamente montar un negocio en Internet, está obligado a formular la pregunta clave: ¿de dónde van a salir mis ingresos? Dicho en otras palabras: ¿dónde está el dinero aquí? Es la pregunta del millón. La explosión de la burbuja tecnológica puso fin a un período febril, y por lo demás muy corto, en el que cualquier negocio “tenía valor” por el sólo hecho de estar en Internet. Después llegó el pánico. Hoy las cosas se han calmado un poco, y se han abierto nuevos caminos. Vamos a analizar cuáles son las fuentes de ingreso posibles:
Hay que estar ahí…
En realidad, esta opción no da dinero, pero hay que mencionarla, porque lo de “hay que estar ahí” sigue siendo un clásico, sobre todo en los negocios pequeños y familiares:
“Vamos a montar una página web para que los clientes vean que la tenemos y no piensen que vivimos en la Edad de Piedra. Así, aunque sea, pueden encontrar el mapa de nuestra oficina, nuestros teléfonos y nuestras direcciones de correo electrónico.”
Cuantificar el valor de esta “presencia web” es complicado. Seguro que no es mucho y, desde luego, no genera ningún ingreso directo. Pero hoy en día construir una página web “testimonial” y tener un dominio y un espacio en un servidor es tan barato, que seguro que compensa el esfuerzo. Aunque sea para colgar los datos que figuran en una simple tarjeta comercial…
Extender el negocio que ya funciona offline
Esta es quizá la opción más conocida y más sencilla de visualizar: si tú vendes camisetas en las tiendas tradicionales, puedes extender el alcance de tu negocio llevándolo a la Red. En los primeros años del “Fenómeno Internet”, construir una tienda online era un inversión compleja y costosísima. Había que pensárselo muy bien antes de acometer un proyecto de esa envergadura, con sus desarrollos, sus licencias, sus pasarelas de pago…
Afortunadamente, hoy existen opciones de comercio electŕonico sencillas y muy económicas, aptas incluso para el comercio minorista, como por ejemplo Oscommerce. Gracias al código Opensource, al descenso continuo del coste de almacenamiento y al surgimiento de nuevos lenguajes mucho más ágiles (tipo Ruby on Rails), el precio de los desarrollos ha bajado sensiblemente también para los que tienen en mente proyectos más ambiciosos.
Vender un producto en Internet
En el caso de los productos, las cosas están claras: normalmente, tienes que ser capaz de vender a un precio muy competitivo para que los usuarios te tengan en cuenta. La otra opción es que distribuyas productos de difícil acceso, que normalmente el usuario no puede encontrar por otros canales. Es complicado competir con las grandes del sector, que han hecho desembarcos millonarios, y también con las empresas tradicionales, que ya tienen toda su estructura offline bien dispuesta, y lo único que necesitan es trasladarla a la Red.
La ventaja de una compañía online puede estar en el ahorro de costes, ya que no tiene por qué replicar la red de distribución de una empresa tradicional. Uno de los caminos -por lo demás, nada sencillo- consiste en saltarse a los intermediarios. Así, gracias a tiendas como ecocaja los agricultores pueden llevar sus productos hasta los usuario de un sólo salto. Mejor para ambos, ¿no?

Intermediación
Hemos acabado el párrafo anterior hablando de saltarse a los intermediarios. Pues bien, ahora le damos la vuelta. Uno de los negocios más desarrollados en Internet es el de la intermediación: portales -muy frecuentemente buscadores verticales- que ponen en contacto al usuario con los vendedores. Lo más normal es que el intermediario cobre un pequeño tanto por ciento o una comisión por cada usuario al que “redirige” hacia el vendedor. Están muy extendidos, por ejemplo, los buscadores de vuelos, viajes, etc.
Vender servicios
El caso de los servicios es bastante especial, y merece un capítulo aparte. Conviene plantearse una pregunta de partida: ¿Vas a ser capaz de cobrar a tus usuarios por tus servicios? Piénsatelo bien, porque no siempre resulta sencillo. Estamos en lo que algunos llaman era de las “Freeconomics”, o economía de lo gratis. Pocas veces la gente está dispuesta a pagar si puede obtenerlo gratis. Un ejemplo claro fue el del diario El País, que optó por una edición digital de pago y tuvo que retractarse debido al empuje de la competencia, que siguió ofreciendo la información de manera gratuita. Pero hay muchos más. Ahora Google ofrece a sus usuarios un servicio de correo con espacio casi ilimitado e incluso varias herramientas de gestión. Muchos programas opensource están disponibles para la comunidad sin coste alguno. Hay miles de ejemplos.
Freemium, ese extraño cóctel entre Free y Premium
La solución ha venido, muchas veces, por un camino intermedio, una mezcla entre un servicio gratuito y uno Premium, en el que se añade algún elemento de valor. Según el ámbito puede consistir en un acceso a la hemeroteca, espacio ilimitado en el servidor, versión avanzada del programa de gestión, etc. Te recomiendo la lectura de este interesante post sobre Freeconomics: Economía de lo GRATIS: 6 modelos de negocio por 0 euros.
Colaboración social
Es evidente que la colaboración de los usuarios genera conocimiento, productos y servicios de gran valor. Pero, ¿cabe obtener dinero del esfuerzo gratuito de la comunidad? Proyectos de referencia como la Wikipedia se han construido gracias al trabajo, sin ánimo de lucro, de miles de personas. Para canalizarlo y hacerlo posible, se han creado fundaciones que se financian con las donaciones de compañías, instituciones públicas y particulares.
Las empresas que se dedican al desarrollo de aplicaciones Opensource (de código abierto) han adoptado algunos modelos de negocio bastante creativos. Dado que, normalmente, la versión básica de su producto es gratuita, obtienen los ingresos por versiones más completas, por servicios de soporte y consultoría, o incluso por cursos de formación. Hay que decir que no todo el mundo aprueba esta “vertiente comercial” de lo que en un principio nació como software libre, realizado por y para la comunidad.
CONTINÚA. VER LA PARTE II: publicidad, patrocinio, redes sociales y más.
Publicado en: General, Tendencias
Posteado March 7, 2008 a 2:38 pm por Juan B.
Hemos recibido una pregunta en Pymecrunch referente a la existencia de ERP de software libre en el mercado, en español. Pues bien, existen alternativas, siendo una de ellas Openbravo, que vamos a analizar brevemente en este post debido a su importante despliegue, su éxito y su carácter de empresa española, aunque dispone de localizaciones (adaptaciones a la legislación) para varios países.
Existen en el mercado múltiples opciones para implantar ERPs, desde las más económicas hasta las lideradas por las grandes consultoras (Oracle, SAP, etc). Pero también existen opciones en el mercado del software libre, y concretamiente en este post hablaremos brevemente de OpenBravo.

Openbravo, tal y como anuncian en su página web, es un sistema de gestión empresarial integrado (ERP) líder, en software libre y entorno web, dirigido a pequeñas y medianas empresas, habiendo conseguido más de 500.000 descargas el pasado 15 de Febrero. Está disponible en varios idiomas, entre ellos el español.
Los módulos principales que presenta OpenBravo son similares a los existentes en cualquier ERP, a saber:
• Gestión de datos maestros, tales como clientes, proveedores, etc.
• Gestión de aprovisionamiento, es decir, las compras, desde el pedido al proveedor hasta la factura y pago al mismo.
• Gestión de almacenes, controlando las existencias de la empresa
• Gestión de proyectos y servicios, si la empresa en cuestión realiza dicha actividad (realmente, serán la mayoría de las empresas que usen la aplicación)
• Gestión de la producción, si la empresa en cuestión realiza función productiva
• Gestión comercial y de las relaciones con los clientes, con todo el proceso asociada a las ventas y su facturación. La gestión de pedidos de clientes está preparada para que pueda realizarse desde algunos dispositivos PDA.
• Gestión financiera y contable de la empresa, desde el plan de cuentas, hasta la cuenta de resultados, pasando por la gestión de los activos, y los inevitables impuestos.

Además, existe un módulo de Business Intelligence, es decir, un módulo donde podremos definir cuadros de mando e indicadores clave sobre la actividad de la empresa. Existen una serie de cuadros de mando previamente definidos, aunque podremos elaborar los que consideremos necesarios para la gestión.
Resaltaría, por otra parte, la existencia de informes en varios formatos, incluyendo Excel, con lo que podremos posteriormente tratar los resultados.
En definitiva, un producto completo y en constante evolución y mejora, fruto de emprendedores españoles, y que ha alcanzado una interesante presencia en el mercado.
Me gustaría aclarar, en todo caso, que si bien es cierto que existe la opción de descarga totalmente gratuita, tratándose de una aplicación de este tipo, es interesante plantearse la contratación de la implantación del software con un mínimo de formación (se ofrece incluso la formación online en las propias paginas de Openbravo). Puede ser recomendable, así mismo, contratar algún tipo de soporte posterior. Openbravo (y su red de partners) ofrece diferentes modalidades y alcances, con diferentes cuotas anuales.
Publicado en: Aplicaciones Web, Software
Posteado January 20, 2008 a 9:00 am por Juan B.
Todos estamos escuchando últimamente la proliferación de programas y aplicaciones informáticas de las llamadas software libre (freeware). Son aplicaciones que han sido desarrolladas por medio de una comunidad de usuarios de Internet, y que en algunas (bastantes últimamente) ocasiones cuentan con el respaldo de alguna empresa (léase Sun, Novell, IBM y otros por ejemplo para el OpenOffice, u otros).
El principal problema que ha existido para el uso de estas aplicaciones por parte de las empresas ha sido fundamentalmente ese, que el código era desarrollado por programadores que compartían su conocimiento y sus ganas de aportar a la comunidad por medio de Internet, por lo que el soporte ante problemas no estaba ni mucho menos garantizado, simplemente disponías de los foros de desarrolladores para plantear el problema o pregunta y confiar en una pronta respuesta o resolución. Aparte de esto, la instalación, configuración y mantenimiento del programa quedaba en manos de quien lo instalara, eso sí, normalmente con la existencia de manuales para ello.
Es por ello que para la empresa, y en especial la pequeña o mediana empresa y autónomos el uso de este tipo de aplicaciones era como mínimo complicado, debido a que no están preparadas (salvo honrosas excepciones) o simplemente no disponen de tiempo para realizar este tipo de instalación, configuración y mantenimiento. Esto hacía que este tipo de programas quedaba más en manos de universidades, usuarios avanzados o personas cuyo afición es la informática.
Pues bien, la situación ha cambiado radicalmente en los últimos años. Ya existen empresas que ofrecen ese nivel de soporte a las aplicaciones de software libre como modelo de negocio (además de otros servicios de valor añadido como serían la selección y la formación en el uso), por lo que algo vedado inicialmente a las empresas es ahora perfectamente viable. Consecuencia de ello ha sido la aparición de software libre más orientado a las necesidades de una empresa, como pueden ser el ERP, BPM, etc., (posibilidades que iremos comentado a lo largo de próximos posts en PymeCrunch) y que no tienen nada que envidiar a los productos liderados por empresas tales como Oracle, Microsoft o IBM.
Ejemplos de estas empresas son variados, e incluso últimamente, aunque más orientado al sector de la mediana o gran empresa, grandes compañías ofrecen en su porfolio de productos el servicio de aplicaciones de software libre. En general, todas estas empresas se involucran en el desarrollo del producto, de dos formas fundamentalmente:
Aportando nuevas funcionalidades demandadas por sus clientes, y que enriquecen el producto en sí mismo
Aportando soluciones a los problemas que detectan por el uso del producto, incrementando la fiabilidad del mismo
De esta forma, se produce una devolución a la comunidad en forma de aportaciones la oportunidad de hacer negocio que le ha supuesto el producto.
Gracias a este tipo de empresa que ofrece servicios sobre las aplicaciones de software libre, podemos encontrar en una estadística a nivel europeo del uso de diferentes aplicaciones de software libre en las empresas:

donde podemos apreciar que a nivel de aplicaciones productivas (léase aplicaciones ofimáticas), casi un 20% de empresas ya están usando aplicaciones de software libre. Pero lo que es más llamativo, existe algo más de un 10% de empresas que están usando aplicaciones ERP/CRM de software libre.
Fuente: Navegapolis.net: Informe europeo de software libre.
Publicado en: General, Software