Elgg es un conocido proyecto de software libre, para el desarrollo de redes sociales. De forma gratuita puedes descargar el software y usarlo en tus servidores para crear una red social propia del tema que quieras y generar una comunidad alrededor de tu marca, servicio, empresa, etc…
A similitud de otros proyectos de software libre, hace poco anunciaban que iban a abrir un servicio de plataforma de elgg albergados en el dominio elgg.com
La diferencia fundamental con otros proyectos es que no se trata de una plataforma gratuita, los precios se sitúan entre los 29.95 y los 49.95 $ por mes y red. Tras el anuncio de Ning de cerrar las redes de sus cuentas gratuitas y dejar unicamente las de pago, es momento de evaluar bien las características y precios de este tipo de servicios.
Con este precio desde elgg.com ofrecen una plataforma estable con tolerancia a fallos, backups y balanceo de carga.
Además aseguran que en todo momento la versión de la plataforma albergada, será la misma que vayan liberando como estable en el proyecto de software libre. Por ello en todo momento habrá forma de exportar todo el contenido de la red social, para dar el salto a llevártela a tu propio servidor.
Siendo así, puede resultar una muy buena opción para proyectos que empiezan. Dar un primer paso montando tu red en este sistema para ir empezando, sin necesitar un técnico especializado en este tipo de software, para posteriormente dar el paso a migrarla a servidores y sistemas propios, donde la red va a poder crecer y ser más personalizada con la multitud de plugins que hay para Elgg.
Actualmente como alternativas con un plan gratuito para tener una red social albergada conocemos Socialgo y Gnoss, ¿sabéis vosotros de alguna otra?
En la web se recopilan unas treinta aplicaciones libres adecuadas para el uso por parte de pymes y autónomos clasificadas en secciones fácilmente comprensibles para el usuario final.
La mayoría están disponibles para Linux, Windows y Mac o funcionan bajo entorno web con lo que son independientes de plataforma.
Estas aplicaciones permiten a las empresas no gastarse dinero en licencias de software. Aunque también es cierto que en algunas (cms, erp, crm) de tipo corporativo y según el uso que vayamos a hacer de ellas, necesitaremos algún proveedor especializado en su implantación.
Esto también ocurre con estos mismos tipos de programas corporativos en el software propietario, por lo que se trata al menos de un considerable ahorro en licencias.
La lucha entre software libre y propietario se libra día a día en las oficinas y los hogares.
En las oficinas el campo de batalla son las mesas e informes de los informáticos y técnicos, las de sus superiores evaluando ventajas e inconvenientes y las de los compañeros unos deseando el cambio y otros temiéndolo o maldiciéndolo.
En los hogares se libra a otro nivel en la utilidad, uso reducido o masivo, compatibilidad con los formatos de archivo de la oficina o amigos y la experiencia de usuario de cada programa.
Sin ánimo de encarnizar esta lucha, sino de aportar algo de luz e información al respecto os traemos una lista de ventajas de cada uno de los tipos. Las hemos extractado de un excelente post de Abadía Digital donde se explica cada una de ellas.
VENTAJAS DEL SOFTWARE LIBRE
Económico (más de mil millones de euros en licencias de Microsoft en España anuales)
Libertad de uso y redistribución
Independencia tecnológica
Fomento de la libre competencia al basarse en servicios y no licencias
Soporte y compatibilidad a largo plazo
Formatos estándar
Sistemas sin puertas traseras y más seguros
Corrección mas rápida y eficiente de fallos
Métodos simples y unificados de gestión de software
Sistema en expansión
VENTAJAS DEL SOFTWARE PROPIETARIO
Propiedad y decisión de uso del software por parte de la empresa
Soporte para todo tipo de hardware
Mejor acabado de la mayoría de aplicaciones
Las aplicaciones número uno son propietarias
El ocio para ordenadores personales está destinado al mercado propietario
Menor necesidad de técnicos especializados
Mayor mercado laboral actual
Mejor protección de las obras con copyright
Unificación de productos
Por último os dejamos con un vídeo titulado “the future is open” creado por usuarios (españoles creemos) y cedido a la Linux Foundation.
Me entero por Miguel Angel Ivars que para la próxma reunión de Iniciador los invitados serán Manuel y Eduardo Serrano, integrantes de la cooperativa OpenXarxes, que como reza en su sitio web, se especializan en servicios TIC basados en estándares abiertos y herramientas de software libre.
Vaya que la crisis -sí, ésta misma que no desaparecerá si dejamos de llamarla por su nombre- abre tremenda oportunidad para el aprovechamiento de herramientas open source, que si bien ya son costumbre para muchos, para otro tanto resultarán ajenas y no falta “el aprovechado” que prefiere recomendarte un software privativo (en licencia y costos) que alguna alternativa LIBRE Y GRATUITA -en el mayor de los casos-.
Ojo, que no se trata de recomendar el andar por la libre sin pagar ni un duro, y la mayoría de estas aplicaciones se mantienen de las contribuciones que hacen usuarios agradecidos alrededor del mundo. En el siguiente listado enumero 8 de ellas de las que podrías sacar amplio provecho en tu empresa o proyecto (claro, si es que no las estás utilizando ya):
ADempiere: Aún siendo una comunidad en crecimiento, podemos disponer de una solución de solución de código abierto para negocios que ofrece las funcionalidades de planeación de recursos empresariales, administración de la relación con los clientes y administración de la cadena de suministro. En su contra tiene que el soporte de la base de datos se limita a Oracle y PostreSQL.
AWStats: En épocas en las que la creedibilidad en Google Analytics está en crisis y la googledependencia nos come, nada como contar con un recurso propio para el seguimiento de las estadísticas de nuestro sitio, y aquí es donde interviene AWStats. La última de sus versiones sinceramente no le pide nada a muchas de los softwares de paga que para este trabajo podemos econtrar en el mercado.
BackupPC: Software que facilita el respaldo de la información de nuestros discos duros, ofreciendo diversos grados de configuracíón y relativamente una curva de aprendizaje amigable además de suficiente documentación. En su blog, Iván López nos narra su experiencia con diversos softwares opensource para dicha tarea, en la cual Backup PC obtiene buenos comentarios.
Drupal: Si bien su utilización en ámbitos comerciales ha crecido tremendamente en el último par de años, es mi impresión que Drupal continúa siendo ese pequeño gigante poco valorado que tarde que temprano -no se diga ahora con la crisis- emergerá en su esplendor. Esta sistema gestor de contenidos donde nos podemos montar desde el más modesto blog hasta la más funcional de las redes sociales -con su trabajo, como todo- está ahí, disponible para todos.
Moodle: Una de las alternativas mejor consolidadas (y opensource desde luego) de ‘Learning Management System’ (LMS), esto es, plataformas que permiten la impartición de cursos en línea. Consta de módulos de tarea, consulta, foros, cuestionarios, recursos, encuestas, etc. Si bien pensados para utilizarse en ámbitos educativos, con un poco de creatividad hay un sin fín de áreas de oportunidad de este recurso dentro del ámbito empresarial.
OpenVPN: Si lo que deseamos es montar una red privada virtual entre los equipos que administramos, esta aplicación puede generarnos buenos dividendos. También nos permite ofrecer soluciones extranet para clientes u organizaciones asociadas con los cuales sea necesario el intercambio de información en forma privada.
phpBB: En Internet desde el 2000, y aún ahora con el ya poco apogeo de los foros en la red, esta plataforma opensource permite la creación de foros y espacios de discusión dede gran configuración. Una de sus virtudes, a mi parecer, es su sencillez y facilidad de uso que siguen fascinando a millones alrededor del mundo.
Thunderbird: Cada vez con menos seguidores (y no se diga ahora con la posibilidad de utilizar Gmail en modo offline) pero sin duda muy querido por muchos y uno de los gestores de correo electrónico consentido por la comunidad por su robustez y buen desempeño. Organización, seguridad y configurabilidad son algunas de las características que le permiten seguir levantando la mano.
Cuando alguien está planeando seriamente montar un negocio en Internet, está obligado a formular la pregunta clave: ¿de dónde van a salir mis ingresos? Dicho en otras palabras: ¿dónde está el dinero aquí? Es la pregunta del millón. La explosión de la burbuja tecnológica puso fin a un período febril, y por lo demás muy corto, en el que cualquier negocio “tenía valor” por el sólo hecho de estar en Internet. Después llegó el pánico. Hoy las cosas se han calmado un poco, y se han abierto nuevos caminos. Vamos a analizar cuáles son las fuentes de ingreso posibles:
Hay que estar ahí…
En realidad, esta opción no da dinero, pero hay que mencionarla, porque lo de “hay que estar ahí” sigue siendo un clásico, sobre todo en los negocios pequeños y familiares:
“Vamos a montar una página web para que los clientes vean que la tenemos y no piensen que vivimos en la Edad de Piedra. Así, aunque sea, pueden encontrar el mapa de nuestra oficina, nuestros teléfonos y nuestras direcciones de correo electrónico.”
Cuantificar el valor de esta “presencia web” es complicado. Seguro que no es mucho y, desde luego, no genera ningún ingreso directo. Pero hoy en día construir una página web “testimonial” y tener un dominio y un espacio en un servidor es tan barato, que seguro que compensa el esfuerzo. Aunque sea para colgar los datos que figuran en una simple tarjeta comercial…
Extender el negocio que ya funciona offline
Esta es quizá la opción más conocida y más sencilla de visualizar: si tú vendes camisetas en las tiendas tradicionales, puedes extender el alcance de tu negocio llevándolo a la Red. En los primeros años del “Fenómeno Internet”, construir una tienda online era un inversión compleja y costosísima. Había que pensárselo muy bien antes de acometer un proyecto de esa envergadura, con sus desarrollos, sus licencias, sus pasarelas de pago…
Afortunadamente, hoy existen opciones de comercio electŕonico sencillas y muy económicas, aptas incluso para el comercio minorista, como por ejemplo Oscommerce. Gracias al código Opensource, al descenso continuo del coste de almacenamiento y al surgimiento de nuevos lenguajes mucho más ágiles (tipo Ruby on Rails), el precio de los desarrollos ha bajado sensiblemente también para los que tienen en mente proyectos más ambiciosos.
Vender un producto en Internet
En el caso de los productos, las cosas están claras: normalmente, tienes que ser capaz de vender a un precio muy competitivo para que los usuarios te tengan en cuenta. La otra opción es que distribuyas productos de difícil acceso, que normalmente el usuario no puede encontrar por otros canales. Es complicado competir con las grandes del sector, que han hecho desembarcos millonarios, y también con las empresas tradicionales, que ya tienen toda su estructura offline bien dispuesta, y lo único que necesitan es trasladarla a la Red.
La ventaja de una compañía online puede estar en el ahorro de costes, ya que no tiene por qué replicar la red de distribución de una empresa tradicional. Uno de los caminos -por lo demás, nada sencillo- consiste en saltarse a los intermediarios. Así, gracias a tiendas como ecocaja los agricultores pueden llevar sus productos hasta los usuario de un sólo salto. Mejor para ambos, ¿no?
Intermediación
Hemos acabado el párrafo anterior hablando de saltarse a los intermediarios. Pues bien, ahora le damos la vuelta. Uno de los negocios más desarrollados en Internet es el de la intermediación: portales -muy frecuentemente buscadores verticales- que ponen en contacto al usuario con los vendedores. Lo más normal es que el intermediario cobre un pequeño tanto por ciento o una comisión por cada usuario al que “redirige” hacia el vendedor. Están muy extendidos, por ejemplo, los buscadores de vuelos, viajes, etc.
Vender servicios
El caso de los servicios es bastante especial, y merece un capítulo aparte. Conviene plantearse una pregunta de partida: ¿Vas a ser capaz de cobrar a tus usuarios por tus servicios? Piénsatelo bien, porque no siempre resulta sencillo. Estamos en lo que algunos llaman era de las “Freeconomics”, o economía de lo gratis. Pocas veces la gente está dispuesta a pagar si puede obtenerlo gratis. Un ejemplo claro fue el del diario El País, que optó por una edición digital de pago y tuvo que retractarse debido al empuje de la competencia, que siguió ofreciendo la información de manera gratuita. Pero hay muchos más. Ahora Google ofrece a sus usuarios un servicio de correo con espacio casi ilimitado e incluso varias herramientas de gestión. Muchos programas opensource están disponibles para la comunidad sin coste alguno. Hay miles de ejemplos.
Freemium, ese extraño cóctel entre Free y Premium
La solución ha venido, muchas veces, por un camino intermedio, una mezcla entre un servicio gratuito y uno Premium, en el que se añade algún elemento de valor. Según el ámbito puede consistir en un acceso a la hemeroteca, espacio ilimitado en el servidor, versión avanzada del programa de gestión, etc. Te recomiendo la lectura de este interesante post sobre Freeconomics: Economía de lo GRATIS: 6 modelos de negocio por 0 euros.
Colaboración social
Es evidente que la colaboración de los usuarios genera conocimiento, productos y servicios de gran valor. Pero, ¿cabe obtener dinero del esfuerzo gratuito de la comunidad? Proyectos de referencia como la Wikipedia se han construido gracias al trabajo, sin ánimo de lucro, de miles de personas. Para canalizarlo y hacerlo posible, se han creado fundaciones que se financian con las donaciones de compañías, instituciones públicas y particulares.
Las empresas que se dedican al desarrollo de aplicaciones Opensource (de código abierto) han adoptado algunos modelos de negocio bastante creativos. Dado que, normalmente, la versión básica de su producto es gratuita, obtienen los ingresos por versiones más completas, por servicios de soporte y consultoría, o incluso por cursos de formación. Hay que decir que no todo el mundo aprueba esta “vertiente comercial” de lo que en un principio nació como software libre, realizado por y para la comunidad.